
Una sensación muy extraña,
que te agarra, que te arrastra.
Algo que te sube por el pecho,
que te llega a la garganta.
Que te deshace todo lo hecho,
que remueve las entrañas.
Un corazón medio calmado se acelera,
los resguardos de la vida en papeleras.
Y un infinito muy lejano que se acerca.
Diré adiós cuando lo diga,
diré hasta luego a quien lo pida.
Las páginas de mi historia no terminan,
la tinta que se acaba y resucita.
El crepúsculo envuelve todo,
avanza poco a poco de uno u otro modo.
Llamaré a las luces de un nuevo alba,
iré a por ellas y por su dulce calma.
Un nuevo amanecer se aproxima,
un presentimiento en seda fina.
Una esperanza, un anhelo,
el fin de un quiero y no puedo.
El ave fénix que resurge de sus cenizas,
una nueva oportunidad que irá sin prisas.
El corazón ya no se para,
la persona avanza,
sin miedo a las balas.
que te agarra, que te arrastra.
Algo que te sube por el pecho,
que te llega a la garganta.
Que te deshace todo lo hecho,
que remueve las entrañas.
Un corazón medio calmado se acelera,
los resguardos de la vida en papeleras.
Y un infinito muy lejano que se acerca.
Diré adiós cuando lo diga,
diré hasta luego a quien lo pida.
Las páginas de mi historia no terminan,
la tinta que se acaba y resucita.
El crepúsculo envuelve todo,
avanza poco a poco de uno u otro modo.
Llamaré a las luces de un nuevo alba,
iré a por ellas y por su dulce calma.
Un nuevo amanecer se aproxima,
un presentimiento en seda fina.
Una esperanza, un anhelo,
el fin de un quiero y no puedo.
El ave fénix que resurge de sus cenizas,
una nueva oportunidad que irá sin prisas.
El corazón ya no se para,
la persona avanza,
sin miedo a las balas.