viernes, 18 de diciembre de 2009

GENTE

Que te miran con mala cara, con prejuicios, que se espantan.
Que se apartan a empujones, que se alejan como ratas.
Que muestran algo parecido a la lástima, pero más cruel,
que forman parte de una masa, que así, se sienten bien.
Que se creen buenas personas, superiores tal vez.
Y no podrían estar más lejos, no saben lo que es el bien.
Pues la marca no es nada, pues la ropa no agrada.
No importan los peinados, o el tipo de calzado.
Qué más da la joyería, o las “modas” que han pasado.
No me importa su perfume, no me interesa lo que fumen.
Nadie es más, ni nadie es menos, nadie es feo o muy bello.
Las personas son lo que cuentan, el interior, no lo que aparentas.
Si vas lento, si vas mal, enfermo, sin más.
No eres malo, no eres santo, pero por encima del hombro, no mereces que te miren.
El asco para ellos, los que miran con desprecio.
No querer el mal a nadie, por supuesto.
Pero duele desear que llegaran a saber,
lo que se siente cuando hacen eso,
lo que se siente en tu pellejo.
Es muy triste que la gente, se de cuenta tan solo de lo que quiere.
Es muy duro estar sufriendo, y que vengan otros, tomando a risa tus duelos.
Que se tomen libertades, de pensar lo que no imaginarían jamás.
Y aquí llega la rabia, cuando o contestas, o lo tragas.
Y aquí llega el momento en que nadie sabe lo que ocurre, si no lo está viviendo.

lunes, 7 de diciembre de 2009

LA ESTRELLA

Que se sumergió entre un millón, para ser quien fuera.
Que entre el dolor, olvidó la razón, y también quién era.
Por burlas de todos no aguantó ya más, y le dio igual su voz.
Porque la esperanza ya no fue más, que una piel amarga, que tuvo que tirar.
Y el color fue un rayo, de felicidad, que pasó volando, para no volver más.
¿Quién era?
La estrella.
Que ayer se apagó por querer todo.
Que el golpe que dio no fue el mejor.
Y así se acabó su tenue resplandor.

viernes, 4 de diciembre de 2009

EL DESPRECIO DE LA VIDA

Aulla lejos, aulla fuerte, aulla sin miedo.
Nadie te oirá.
Pide ayuda, pide auxilio, socorro, grita.
Qué más da.
Nadie te salvará.
Eres lo quieres.
Eres como debes.
Tú a lo tuyo, así, todos felices.
No te molestes, no corras, no hay escapatoria.
Desgárrate hasta no poder más, grita, quédate sin vida.
No importa, nadie lo notará.
Una buena cara lo arregla todo.
Un par de sonrisas, tapan los destrozos.
No tiene sentido que te esfuerces en demostrar nada,
a nadie le interesa lo que tengas que decir.
Tu destino ya está escrito, por más que luches hasta morir.
Húndete.
Qué importa ya.
No vale la pena, no vales la pena.
Sufre, sí, sufre, cada día, un poco más.
Todos felices, y ya está.
Porque nadie se va parar a darte la mano para que te pongas en pie.
Porque nadie va a tener reparos en que vayas o no a poder.
Siempre fuerte, o te ahogas.
Así es todo, o hundes, o te hunden.
No tengas esperanzas, nadie te las va a secundar.
Ya no importa nada, algún día, morirás.

lunes, 30 de noviembre de 2009

ÉL, TAL VEZ

Él es el firmamento, él es el mensajero, él baja hasta el infierno, él es el puro y bello.
Él es la viva imagen, él es el puro autor, él es primer intento, como el último amor.
Él vuela por nosotros, él surca el ancho mar, él sufre, y él llora, él sabe lo que es odiar.
Él no es nadie en concreto, él no es ángel, no es Dios, él es todos y nadie, es sin nombre, es color.
Porque vive, porque muere, porque sufre, o es inerte. Porque jura, y maldice, porque mata, juzga y ríe.
Él es hombre, y es mujer, él es niño, él es voz.
Él sueña, él piensa, se ilusiona, y se cabrea.
Es dulce, es agrio, es tibio, y helado.
Es rosa, es azul, es mariposa, eres tú.
Soy yo, soy él.
Soy amor, soy cruel.
Él es todo, y es la nada,
es libertad, son tus alas.

martes, 24 de noviembre de 2009

LATIDOS

Era el viento quien lo llamaba, era la sombra que a su lado aullaba.
Era la luz del verano en que despertó, era la música que un día alguien mencionó.
Su alma era libre, su vida, brevemente, indestructible.
Su risa, la mejor cura, sin prisas, hasta ser dura.
Las miradas, no eran espejos, la cara no mostraba nada, en su interior había un millón de pensamientos, por fuera tan solo una monada.
Caía bien, sentaba mal, era fiel, hablaba de verdad.
Pasaban cada día por su lado, sin mirar, sin recordar sus rasgos.
No reconocerían sus palabras ni en miles de años, nunca se habían molestado, en siquiera escucharlos.
Caminaba de frente, caminaba erguida, pisaba fuerte, andando por la vida.
Su momento terminaría, su lugar se ocuparía, su voz se pagaría, la nada llegaría.
Y, aunque todo quedaría atrás, desde el sufrimiento hasta lo que amaba demás, no sentía lástima por el fin, su dolencia se quedaba aquí, pues no lamentaba haber fracasado, tan solo, no haber empezado.

sábado, 21 de noviembre de 2009

DESPUÉS DE LA TORMENTA

Olvida ya, ese sentimiento que se vuelve negro,
olvida ya, ese pensamiento, ardiente y violento,
que un día abarcó todo tu cuerpo.
No es nada bueno despreciar intensamente,
pero el mundo no da más que esa sensación de ser,
alguien que solo puede odiar.
Olvídate, sé siempre fiel, a tus bellos principios,
no lo tomes como un niño.
Recordarás, que nada es todo malo,
que existe algún regalo, por encontrar.
Es imposible perdonar, a quién te hizo daño,
a quién teme el diablo, es imposible, perdonar.
Pero siempre hay una cosa, que merece toda rosa,
un vaso de agua fresca para dar, vida, alegría, y paz.
Esperanza, lo llaman, esperanza lo pintan,
esperanza es lo que queda para dar.
Toma un poco, siente su fulgor,
pues cura el corazón, y sana de dolor.

jueves, 12 de noviembre de 2009

MALDAD

Debes sentirte valiente,
debes sentirte feliz,
debes estar orgullosa,
debes alegrarte hasta morir.

Tus palabras, como siempre,
nada engañan, lo corriente.
Tu voz, tan macabra,
tu "dolor" tu "venganza".

Las llamadas,
para variar,
a la caza,
sin cambiar.
Al daño,
a la llaga,
como un rayo,
sin parada.

De la felicidad al espanto
en un segundo,
de la victoria al medio llanto
para todo el mundo.

¿Dolida?
¿Molesta?
¿Jodida?
¿Expuesta?

Por supuesto,
cómo no,
víctima de víctimas,
enferma de enfermos,
la "peor" entre los muertos.

Intenta dar pena,
intenta aparentar ser la buena.
Consigue todo lo que quieras,
que lo perderás,
pues no vales la pena.

No te importa nadie,
tampoco tu sombra,
vives del aire,
y de los que te soportan.

Me das asco,
me das grima,
eres un basto,
una ruina.

Tú lo buscas todo,
tú consigues tus destrozos.
Tú te has arruinado la vida,
ya eres una mierda muy divina.

¿Seré dura?
¿Seré cruel?
Me quedo cruda,
diría más bien.

Yo te digo las cosas a la cara,
yo me encargo de no ir por la espalda.
Tú no tienes cojones,
me lo dices entre renglones.

Te apañas para estar segura,
de que al decírmelo no haya fisuras.
Te creerás que soy idiota,
o pensarás que,
como tú,
soy gilipollas.
Pues nunca me guardo tus palabras,
hago testigos con los que nunca podrás enfrentarlas.

De tí, no me duele nada,
de tí odio hasta tu mirada.

Pero la próxima vez,
que daño me quieras hacer,
te lo recuerdo,
a nuestra madre ni la mentes,
a ver si consigues algo,
murmurando entre dientes.

Esto no quedará atrás,
te lo juro,
y yo no soy de jurar.

Cuando quieras volver,
a sin escrúpulos despreciar a mi madre,
ya puedes echar a correr,
pues te destrozo si te tengo delante.

Aprende a vivir por tu cuenta,
aprende a no ser de esa manera.
Lábrate una vida,
sin daños ni mentiras.
Intenta no quedarte bajo un puente,
es un consejo de una hermana que ya no te quiere.

Olvida que algún día me conociste,
y haz el favor de pensar cómo te hundiste.