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martes, 22 de diciembre de 2009

DÍA DE NIEVE

Un copo. Dos.
Muchos copos. Y más.
Más.
Silencio. Nieve.
Pequeños cristalitos que cuajan, se amontonan, en las calles, como un manto, para los coches, con espanto.
¡Qué lindo! Para algunos.
¡Qué fastidio! Para otros.
Una estampa, una postal.
Niños saltan, gritan, ríen; felices.
Personas, caminan, lenta o rápidamente; con dificultad, pisan aceras, los autos ruedan; resbalones, caídas, lluvia.
El algodón de hielo se derrite, en las carreteras se mezcla, se hace barro, y resbala, y se marcha, cambia.
El tiempo transcurre normalmente, todo sigue, no se detiene.
Y así, la nieve, nace y muere rápidamente, dejando paso a un nuevo día. Despidiendo ese momento en el que, parecía, todo había quedado inmóvil, se había parado, simplemente para dejar al mundo contemplar, añorar, recordar o, tal vez, reinventar.
Un breve instante que termina, que se marcha, y se olvida.

sábado, 21 de noviembre de 2009

DESPUÉS DE LA TORMENTA

Olvida ya, ese sentimiento que se vuelve negro,
olvida ya, ese pensamiento, ardiente y violento,
que un día abarcó todo tu cuerpo.
No es nada bueno despreciar intensamente,
pero el mundo no da más que esa sensación de ser,
alguien que solo puede odiar.
Olvídate, sé siempre fiel, a tus bellos principios,
no lo tomes como un niño.
Recordarás, que nada es todo malo,
que existe algún regalo, por encontrar.
Es imposible perdonar, a quién te hizo daño,
a quién teme el diablo, es imposible, perdonar.
Pero siempre hay una cosa, que merece toda rosa,
un vaso de agua fresca para dar, vida, alegría, y paz.
Esperanza, lo llaman, esperanza lo pintan,
esperanza es lo que queda para dar.
Toma un poco, siente su fulgor,
pues cura el corazón, y sana de dolor.